La verdad es que sólo aveces me convierto en canario.La mayor parte del tiempo soy una kimera no tan relativa, que no sólo tararea melodías sino que canta desafinada y mata a los abejorros groseros que no la quieren y se tapan los oídos.......... 5+5/234=una sonrisa sin aliento.
jeje, la vuelta de la tuerca
ResponderEliminar