miércoles, 19 de abril de 2017

Noche eterna



Saliste, no te esperaba.
Llegaste cauteloso como un gato,
pero te parecías más a un caballo.

Llegaste excitado.
Sorprendido con los ojos más brillantes que la Luna.
Seguiste… me fundí en ti.

Penetraste cada fibra de mi razón.
Caíste y recorriste sensaciones.
No paraste.

Por encima del dolor caminaste,
lo transformaste.
Resignificaste y te liberaste.

Ahí vas, pintando tu camino,
regalando amor, regalando vida.
Ya no corres, ya no huyes.

Mirada inmensa, contagias amor.
Llegaste a lo profundo,
ahí te encontraré.